Food cost real
Por plato, con la merma incluida y con criterio fiscal e inflacionario argentino. No el número teórico de un Excel.
- Asado, 1,1 kg
- $19.800
- Chorizo y morcilla
- $3.100
- Guarnición
- $3.060
- Merma (6%)
- $1.400
RestoRun se conecta a tu POS, lee tus facturas y el extracto de tu banco, y los convierte en el resultado, el flujo de caja y el food cost que hoy recién tenés a fin de mes — si los tenés.
Sin cambiar tu POS ni tu forma de trabajar.
El cierre se hace a mano, con un cuaderno, y las diferencias aparecen tarde.
Nadie sabe cuánto cuesta de verdad cada plato. Se cocina a ojo.
Llega un pago grande y recién ahí te enterás de que no había con qué.
Miles de locales gastronómicos en Argentina, con la rentabilidad en mínimos. Cuando el margen es de supervivencia, conocer tus números no es un lujo.
Ventas del POS, facturas y extracto del banco entran a un mismo lugar. Remy los cruza y te dice cómo te fue.
Remy cruza todoPreguntale por el plato que cayó en margen, pedile que cargue una factura desde una foto o que cree recetas. Remy te muestra qué va a hacer, te pide permiso y lo deja registrado.
Hace sólo lo que vos podrías hacer con tu usuario y tus permisos, y cada acción queda en la auditoría con tu nombre.
En una llamada, con vos. Trae el mes anterior completo, así arrancás viendo tus propios números.
Las facturas, con una foto. El extracto del banco, como lo bajás. Remy los lee y te muestra qué va a cargar.
Ves tu resultado, tu caja y tu food cost cuando quieras, y cada noche te llega el resumen al mail.
Por plato, con la merma incluida y con criterio fiscal e inflacionario argentino. No el número teórico de un Excel.
Te avisa antes de quedar en rojo y te dice cómo cubrirlo.
Cada noche, en tu mail, cómo te fue en el día.
Calcula lo que tiene que haber en la caja. La diferencia, en segundos.
Le preguntás y hace cosas — cargá una factura con una foto.
Tu gestión real y tu vista fiscal, separadas.
Todos tus locales en una pantalla, con la comparativa entre ellos.
Según lo que eligen tus clientes, y el precio mínimo para tu objetivo.
Cuánto se va de cada insumo y la orden armada por proveedor.
RestoRun te muestra el costo real de cada plato, con la merma incluida, y Remy te avisa cuando algo sube. Cada punto de food cost que bajás es el 1% de todo lo que vendés.
Por eso, con bajarlo apenas un poco, el plan ya se pagó. Probalo con lo que vende tu local.
Para que el plan se pague solo, alcanza con bajar tu food cost
0,17 puntos
Por ejemplo, de 34% a 33,83%.
Todos los planes traen RestoRun completo; Grupo suma la vista de varios locales. Sin letra chica.
No. RestoRun se conecta al POS que ya usás — Datalive, Fudo, Bistrosoft, Vinson o Maxirest — y las ventas entran solas, todos los días. Si usás otro sistema, escribinos: los conectores están pensados para sumar fuentes.
Cada local trae 300 mensajes por mes (600 en Enterprise) y los comparten todos los usuarios de ese local. Si tenés varios locales, podés repartirlos entre ellos como te convenga: lo que no asignes queda como reserva para el local que se quede corto. Un mensaje es cada vez que le pedís algo a Remy, el asistente, y te responde o ejecuta la acción; cada foto que le mandás (por ejemplo, una factura) también cuenta como un mensaje. Si una conversación se vuelve muy larga, cada mensaje pasa a contar como dos y te avisamos antes: podés compactarla gratis y seguir en una nueva. Lo que hagas con Remy para poner en marcha un local nuevo no cuenta. Como referencia, un local medio usa unos 150 a 200 al mes: es lo que medimos en nuestras pruebas, no una promesa. Si te quedás corto, se pueden sumar más.
No. Solo puede hacer lo que vos podrías hacer a mano con tu usuario y tus permisos, te muestra qué va a hacer antes de hacerlo, y cada acción queda registrada en la auditoría con nombre y apellido.
Escribinos y coordinamos una demo. Después, la puesta en marcha la hacemos con vos en una llamada: conectamos tu POS, que trae el mes anterior completo, así arrancás viendo tus propios números, no datos de ejemplo.
Sí. Los datos que cargás o conectás son tuyos: podés exportarlos y pedir la baja de la cuenta cuando quieras.
Te avisamos antes del vencimiento y, si la factura queda impaga varios días, la cuenta se pausa hasta regularizarla. Tus datos no se borran: al ponerte al día, todo vuelve a estar donde estaba.
Los precios se publican sin IVA, como es estándar en software de gestión. La suscripción puede ser mensual o anual: en la anual, de Gestión y Grupo, pagás 10 meses de una sola vez y usás 12: como ya está pago, la inflación del año no te toca. En las dos podés cambiar de plan cuando tu operación lo pida.
Coordinamos una demo con tus propios números — y entrás con precio fundador: 50% los primeros 2 meses.
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